Gen viajero

Algunos estudios atribuyen la pasión por viajar al gen DRD4-7R, más conocido como “gen Wanderlust” o “gen viajero” es el gen que codifica el receptor de Dopamina D4. Se asocia con la búsqueda impulsiva de los niveles de felicidad en el cerebro. Ese impulso de viajar se suele asociar a la curiosidad y la inquietud. #genviajero es uno de los motes cariñosos con el que llamo a mi peque; además de chiquitín, bombón, rubiales, terremoto, tesoro… entre otros muchos más.

Una vez te conviertes en mamá, por supuesto el resto de cosas NO pasan a un segundo plano, cómo muchas personas quieren hacernos creer; pero si está claro que a partir de ese momento muchas de tus actividades las vas a hacer con tu hijo/-a. Es por esto, que desde el primer momento tuve claro que quiero transmitirle a #babyEric la pasión por viajar y por conocer nuevos lugares, culturas, idiomas y tradiciones.

Este es el motivo por el que ahora muchas veces me descubro buscando actividades para hacer juntos, lugares que me gustaría visitar con él, tradiciones que me gustaría mostrarle, comidas que quiero que pruebe o me descubro hablándole en 3 idiomas… A raíz de esta “necesidad” de enseñarle, nace esta sección: #genviajero. En la que quiero compartir información de interés como: tradiciones, actividades (en casa o fuera), recetas, manualidades, canciones…

Espero que os guste y que podáis ponerlas en práctica con vuestros pequeños exploradores.

TRADICIONES: 3MARZO – ST MEDIR

Cuenta la leyenda que Medir era un campesino, que vivía en Collserola, durante el dominio romano. Corría el año 300 cuando se iniciaron grandes persecuciones contra los cristianos. El Obispo de Barcelona, asediado por las tropas, tuvo que huir de la ciudad, y cruzando la sierra pretendía llegar a Sant Cugat.

Por el camino el Obispo Server se topó con Medir que estaba plantando habas, le explicó su situación, y cómo era un hombre de fe le pidió al campesino que si los soldados preguntaban por él dijera la verdad, e indicara hacia dónde se dirigía. Cuando el obispo Server partió, las habas que Medir estaba plantando crecieron y florecieron milagrosamente.

Los romanos no tardaron en llegar, y al interrogar a Medir no creyeron la historia: ¿Que el obispo te dijo que nos dijeras hacia dónde se dirigía? ¿Que han crecido las habas milagrosamente? Pensaban que el campesino se burlaba de ellos y se lo llevaron preso junto con el Obispo.

En honor a Medir, y en el lugar dónde se piensa que brotaron las habas mágicas se construyó una ermita románica.

Un antiguo panadero del barrio de Gràcia, comenzó el peregrinaje hacia el lugar, haciendo la promesa de que si mejoraba de una enfermedad acudiría anualmente a la ermita de San Medir. El primer año él solo cumplió su promesa, en años posteriores familiares, amigos y otras personas empezaron a añadirse a la comitiva. En la actualidad, se realiza un pasacalles cada 3 de marzo, que incluye además lluvia de caramelos lanzadas desde caballos, carrozas… de las personas que van en peregrinación a la ermita. Es uno de los días más dulces de la ciudad.

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